El índice glucémico puede engañarte. Descubre por qué la carga glucémica es la métrica que realmente debes usar para elegir carbohidratos.
Cuando hablamos de carbohidratos y control del azúcar en sangre, el índice glucémico (IG) acapara toda la atención. Sin embargo, usarlo como única métrica puede llevarte a decisiones equivocadas.
El problema del índice glucémico aislado
El IG mide la velocidad a la que un alimento eleva la glucosa, pero siempre en base a 50g de carbohidratos disponibles. La sandía tiene un IG alto (72), pero una porción normal aporta tan pocos carbohidratos que su impacto real es mínimo.
La carga glucémica corrige ese sesgo
CG = (IG × gramos de carbohidratos) / 100. La sandía, con CG de ~4, es perfectamente compatible con dietas de control glucémico.
Aplicación práctica
Alimentos como el arroz blanco tienen CG alta; sustitutos como la quinoa o el arroz basmati frío la reducen significativamente.